Muda

Perdonad mis silencios,
hasta que sane mi alma.
No es porque os haya olvidado,
o que no me importéis nada.
Necesito recargar de energía
mis doloridas entrañas.

Respetad mis silencios,
aunque os resulte una extraña.
Sé que para volver a reír
y encender mi aura arrebatada
tengo primero que curarme,
en el silencio de mi alma.

Disculpadme si parezco fría,
si veis que me intereso poco, o nada.
Solo necesito tiempo,
para rescatar mi estrella apagada,
Es demasiado esfuerzo
a veces pensar en las palabras,
prefiero solo callar,
a hablar sin decir nada.

Xana. 18 Abril 2020

Malditos

Malditas sean las leyes
que sin justicia se aplican,
que dejan a merced de las fieras
la carne de las cautivas.
Maldito sea el odio que alienta
el ego de mi verdugo..
maldito el que sabe, calla
y permite que me haga suyo.
Maldito el que usa su sangre
para emponzoñar la inocencia
y el que por inconsciencia no cree
que pueda matar la hiena.
Si algún día con su vida
pagan mis infantes por su celo
os ruego que me matéis
y que me entierren con ellos.
malditos sean los hombres
que solo producen veneno.

Xana.
16 Marzo 2020

Mi lucha

Si mi cuerpo yermo aparece en las páginas de algún diario
no os preguntéis por qué.
Si mi muerte está en boca de todo el vecindario
no os sorprendáis del qué.
Mi lucha fue una de tantas, de las que aún están en pie,
y como muchas otras solo después, se llegará a conocer.
Pero más allá del número que me vayan a conceder,
seguiré hundida en el suelo, hasta que otra tome mi papel.
Veo carteles y frases, que nos recuerdan lo que es,
pero no cubren contra el miedo ni lo desprenden de mi piel.
La fortaleza la busco, en lo poco que ahora sé,
que debo proteger lo que me importa, lo que me mantiene en pie.
A la vida me atan dos luces, salidas de mis entrañas,
las mismas que a mi verdugo también me mantienen atada.
¿Quién velará por ellos cuando la luz esté apagada?,
aunque pedí ayuda, sabía, que por mí nadie puede librar esta batalla.
Cuando mi carné conozca, el horror de ser desgarrada,
no quiero que velen mi cuerpo ni lamenten mi vida apagada.
Decidme en cambio quién velará porque a ellos no le pase nada.
Decidme quién los tendrá, libres de guerras ni saña
Si ese día ya su infancia estarå de sobra acabada.
Muchos sabían de mi pena, de mi miedo y el porqué,
aunque la mayoría no comprendía los motivos en mi ser.
Hasta que mi cuerpo no quede de mi asesino a sus pies,
no entenderán lo duro que era seguir estando en pie.
Cuando el miedo invade tus días, y la libertad no sabes qué es,
cuando te acecha el odio en cada esquina Y solo quieres creer
que la culpa por tu elección, se puede redimir también.
Y mientras, los niños perdidos en esas guerras de papel.
marcados por el temor, de quedarse un día a merced.
del que los trajo a la vida, para sufrir este traspiés.
Decidme que no pasa nada,
que a todo se acostumbra el ser,
pero creeros si sois capaces,
qué no se repetirá otra vez.
Si queréis darle a mi alma,
la paz que ya no encontré,
luchad de verdad porque un día,
Forme solo parte de algún ayer.

Xana
Febrero 2020

Juventud dormida.

 

Durmamos al abrigo de tarde,
obviando lo que el mundo se aventura,
como si nada fuese importante,
soñemos mientras todo se derrumba.

Xana 13

 

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Papá

En una canción de cuna
te hablo de lo que te quiero.
Si quieres te traigo la luna,
mientras te cubro de besos.

Tu olor me da la vida,
tus brazos me tienen preso.
En una canción de cuna
te hablo de mis anhelos.

Y a veces también me callo
mi miedo ante tus secretos.
Por la responsabilidad de este amor,
por perderme tus momentos,
por abandonar este candor,
por la de tu destino incierto…

Vendería mi felicidad,
y la vendo pues no la siento,
si no encuentro como apresar
mis sentidos en este momento.

Cuando te huelo a mi lado,
cuando tu calor siento,
con todas las complicaciones
se diluyen esos miedos.

No dejes que acabe la noche
ni este momento tan tierno
no dejes que pasen los años
y me arrebaten tu aliento

Xana 16

11

Dimorfismo

¿En qué consiste la belleza de una mujer?… ¿en qué momento decidimos dar a la figura femenina el poder de inspirar… y también el deseo de poseer?…  ¿en qué momento convertimos la feminidad a una forma de dimorfismo deseada, que limita a las propias mujeres y las ata a un lastre terrible de modas pasajeras y tiempo robado?… que las convierte en objetos dotados de poder, pero limitado al deseo y la popularidad. Un cascarón vacío que moldear y maquillar… un cuerpo que oculta la frivolidad y su profundidad de la misma forma absurda.

Ese cuerpo deja de ser una parte de nuestra diversidad y diferenciación, para convertirse en una propiedad destinada a acabar en las garras de estereotipos, donde su identidad se diluye para entrar en un círculo de belleza impuesta y adulterada, donde solo seremos valorados por gente que no te ve, únicamente te mira… Y es que, como diría el principito: lo esencial, nunca es visible los ojos.

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“Pudor y pecado”

La tentación y el pecado del hombre

 1 La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho, y dijo a la mujer: “¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún árbol del jardín?”.

2 La mujer le respondió: “Podemos comer los frutos de todos los árboles del jardín. 3 Pero respecto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: ‘No coman de él ni lo toquen, porque de lo contrario quedarán sujetos a la muerte’”.

4 La serpiente dijo a la mujer: “No, no morirán. 5 Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal”.

6 Cuando la mujer vio que el árbol era apetitoso para comer, agradable a la vista y deseable para adquirir discernimiento, tomó de su fruto y comió; luego se lo dio a su marido, que estaba con ella, y él también comió.

7 Entonces se abrieron los ojos de los dos y descubrieron que estaban desnudos. Por eso se hicieron unos taparrabos, entretejiendo hojas de higuera.

8 Al oír la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín, a la hora en que sopla la brisa, se ocultaron de él, entre los árboles del jardín. Pero el Señor Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?”.

10 “Oí tus pasos por el jardín, respondió él, y tuve miedo porque estaba desnudo. Por eso me escondí”.

11 Él replicó: “¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol que yo te prohibí?”.

12 El hombre respondió: “La mujer que pusiste a mi lado me dio el fruto y yo comí de él”.

13 El Señor Dios dijo a la mujer: “¿Cómo hiciste semejante cosa?”. La mujer respondió: “La serpiente me sedujo y comí”.

La maldición de la serpiente

14 Y el Señor Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida. 15 Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón”.

El castigo de la mujer

16 Y el Señor Dios dijo a la mujer: “Multiplicaré los sufrimientos de tus embarazos; darás a luz a tus hijos con dolor. Sentirás atracción por tu marido, y él te dominará”.

El castigo del hombre

17 Y dijo al hombre: “Porque hiciste caso a tu mujer y comiste del árbol que yo te prohibí, maldito sea el suelo por tu culpa. Con fatiga sacarás de él tu alimento todos los días de tu vida. 18 Él te producirá cardos y espinas y comerás la hierba del campo. 19 Ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, de donde fuiste sacado. ¡Porque eres polvo y al polvo volverás!”.

20 El hombre dio a su mujer el nombre de Eva, por ser ella la madre de todos los vivientes.

21 El Señor Dios hizo al hombre y a su mujer unas túnicas de pieles y los vistió.

22 Después el Señor Dios dijo: “El hombre ha llegado a ser como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que ahora extienda su mano, tome también del árbol de la vida, coma y viva para siempre”.

23 Entonces expulsó al hombre del jardín de Edén, para que trabajara la tierra de la que había sido sacado. 24 Y después de expulsar al hombre, puso al oriente del jardín de Edén a los querubines y la llama de la espada zigzagueante, para custodiar el acceso al árbol de la vida.

 Genesis 3 (La Biblia)DSC_7567

El abrazo

LA DONCELLA

“Con un sueño en la boca
y en su mente mil dudas,
aguarda incierta la doncella el alba,
a esos rayos de sol que tiemplen
sus alas de niebla gastadas.

Su mirada pretende no buscar,
pero siempre está atenta a la entrada,
no sea que el día que vuelva
se encuentre la puerta cerrada
aquel sentimiento que huyó
dejando su vida varada”

Xana 05

 

Serie: “Arboles mutilados”.

Como esos árboles que podamos y despojamos para que no nos hagan incomodas las aceras, la mutilación forma parte de nuestro día a día.

A veces las figuras de sus perfiles sobre el cielo, en forma retorcida pero plena de vida latente, se nos antoja hermosa y fuerte.  Pero lo más esplendido  de su visión, es esa capacidad de volver a brotar y la posibilidad de alcanzar la grandeza si los dejamos crecer libres.

Violencia encubierta.

Os han hecho creer durante demasiado tiempo que erais medias naranjas en busca de la otra mitad que os completase. Que compartir la vida era gratificante y necesario, que el sacrificio era lo más noble; que  la humildad y aceptación, lo que más os enriquecía como personas….

Una sociedad dedicada a acallarlas, a poseerlas, a explotar y utilizar su energía en pro de un mundo de hombres.

Cuando irradian ese fulgor que hace brillar incluso a quien esta a su lado … pocos admiten  ser eclipsados… y por ello te van a mutilar amorosamente, seguramente por tu bien (o muy probablemente por el suyo),  serán atraídos por tu esfuerzo para hacerlos felices (y mientras se ocuparán de que no puedas ser feliz sin ellos),  beberán de tu energía  (y entre tanto, se esforzaran en establecerte tus límites)…. En general, cuanto más brilles, más miedo darás…es inevitable.

Así que querrán dominarte, a veces a la fuerza, y a veces de forma tan encubierta, que cuando te despiertes, apenas serás consciente de tus mutilaciones o  de la muerte de la persona que eras… Son las discretas mutilaciones del día a día, disfrazadas de candor y naturalidad.

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